

Somos una pareja cubano‑chilena dedicada a rescatar viñas centenarias olvidadas, devolviéndoles vida y propósito. Elaboramos vinos honestos y de mínima intervención que expresan con fidelidad la viticultura tradicional chilena y el carácter único de sus territorios. Con base en los valles de Itata y Bío Bío en Chile, nos dedicamos a producir vinos con mínima intervención que expresan el terroir único. Colaboramos con agricultores locales que cultivan pequeñas parcelas centenarias de País, Cinsault y Moscatel de Alejandría. Seguimos los principios de comercio justo y apoyo mutuo, trabajando mano a mano con nuestros productores para facilitar su transición a la agricultura orgánica y garantizar retornos equitativos por sus uvas. Nuestra misión es impactar positivamente en la región, apoyando a campesinos comprometidos, participando directamente en las labores del viñedo y contribuyendo al desarrollo de una economía local autosustentable. En bodega, creemos en la mínima intervención para permitir que las uvas se expresen de forma natural. Todas las fermentaciones se realizan con levaduras nativas; nuestros vinos son sin filtrar; no controlamos la temperatura; y los sulfitos se usan con moderación, solo en el embotellado. A través de nuestros vinos buscamos compartir nuestra pasión, nuestro camino y la profunda conexión que sentimos con esta tierra y su gente.
Sobre Nosotros

Elaboramos nuestros vinos combinando innovación y tradición, guiados por dos culturas distintas y unidos por un mismo amor por el vino. Cada botella refleja no solo un territorio, sino también la historia de todos quienes están detrás de la etiqueta. Paula se tituló en Agronomía en la Universidad de Chile y obtuvo su master en Viticultura en la University of Adelaide en Australia. A lo largo de su carrera ha colaborado con bodegas en Australia, Chile y California, adquiriendo una visión amplia de distintas prácticas vitícolas y enológicas. Al regresar a Chile en 2020, Paula y su marido Arnaldo —artista cubano— lanzaron su proyecto vitivinícola. Unidos por una visión compartida de creatividad y libertad, fundaron una marca dedicada a elaborar vinos que expresan el potencial de los viñedos centenarios de los valles de Bío Bío e Itata, junto con su profundo amor por los vinos hechos a mano. Con base en su bodega en Santa Juana, Bío Bío, sus objetivos estratégicos incluyen aumentar la capacidad de producción y recuperar más viñedos cada año. Comprometidos con la comunidad regional, buscan establecer relaciones duraderas con pequeños productores locales y promover prácticas agrícolas orgánicas y sostenibles que fortalezcan la economía local.

Nuestros Vinos
Parra Libre

100% País Coelemu, Valle del Itata
13.5% alcohol Por Vol.
Viñas centenarias

Notas de Cata:
Menta, frutos rojos, cremoso, herbal.
Maridaje:
Charcutería, quesos, guisos de verdura y carne, comida mediterránea.
Ilustrada como una parra vieja pero fuerte, poderosa y marcada por el tiempo, con tatuajes y presencia imponente, tal
como las plantas del Itata. Libres porque han resistido incendios, sequías, animales, al hombre y al paso de los años,
manteniéndose estoicas por más de 200 años, ya sin dueño. Libres también de pesticidas y químicos. Son bush vines o
conducidas en cabeza, siguiendo la forma que el tiempo —y ellas mismas— han decidido.
Quisimos representar lo que para nosotros son estas bellas hijas de la naturaleza, que nos hacen sentir tan pequeños e
insignificantes y que por más que intentemos dirigirlas, ellas son las que tienen el poder. Por eso llevan en el pecho la
clava mapuche, símbolo máximo de autoridad, generalmente del toqui. Y, escondido, un tatuaje de la isla de Cuba, para
representar el lado de Arnaldo en este proyecto. Parcela situada al pie de una loma en Coelemu, a 20 km del mar.


100% Cinsault, Valle del Itata
13.5% alcohol Por Vol.
Viñas centenarias
Ganador de Medalla de Oro en las Sélections Mondiales des Vins, Montreal, Canadá (2024)
Notas de Cata:
Frutas negras frescas y notas de yogur de durazno/mora.
Maridaje:
Cerdo (carnes grasas), comida picante, comida mediterránea, chocolate.
Ilustrada como una parra vieja pero fuerte, poderosa y marcada por el tiempo, con tatuajes y presencia imponente, tal
como las plantas del Itata. Libres porque han resistido incendios, sequías, animales, al hombre y al paso de los años,
manteniéndose estoicas por más de 200 años, ya sin dueño. Libres también de pesticidas y químicos. Son bush vines o
conducidas en cabeza, siguiendo la forma que el tiempo —y ellas mismas— han decidido.
Quisimos representar lo que para nosotros son estas bellas hijas de la naturaleza, que nos hacen sentir tan pequeños e
insignificantes y que por más que intentemos dirigirlas, ellas son las que tienen el poder. Por eso llevan en el pecho la
clava mapuche, símbolo máximo de autoridad, generalmente del toqui. Y, escondido, un tatuaje de la isla de Cuba, para
representar el lado de Arnaldo en este proyecto. Parcela situada al pie de una loma en Coelemu, a 20 km del mar.
Parra Libre

Pescador Borracho

100% Moscatel de ajelandría
Coelemu, Valle del Itata
13% alcohol Por Vol.
Viñas centenarias

Notas de Cata:
Herbal, medicinal, floral y cítrico. Ligero y fácil de beber.
Maridaje:
Ensaladas, pescados y mariscos, charcutería.
En esta etiqueta quisimos reflejar el patrimonio histórico del valle del Itata. El río Itata fue el conducto por el cual las
pipas de vino (barriles de 400 litros) eran transportados en el siglo pasado a través de balsas hacia los principales
puertos de la industria del carbón en Chile (Lota y Coronel). Imaginamos la cantidad de vino y experiencias que se han
vivido en este lugar y el legado que ha dejado a su comunidad a lo largo de las generaciones.
Parcela situada al pie de una loma en Coelemu, cerca del mar (20 km). Mismo bloque que Parra Libre. Trabajo
colaborativo con nuestro productor de uva, César Henríquez.


100% País, Valle del Bio Bio
13% alcohol Por Vol.
Viñas bicentenarias

Notas de Cata:
Flor y piel de mandarina. Canela, medicinal, herbal y almendras.
Maridaje:
Comida mediterránea, guisos de carne y verdura, charcutería, queso, postres.
Representa las viñas escondidas y ocultas del valle del Bío Bío. Este telar es, de hecho, la ilustración que hizo nuestra
diseñadora Ignacia (@itataignacia) a partir de un telar real que me regaló mi mamá, inspirado en lo que le contábamos
sobre las viñas del Bío Bío. Lo que nos maravilló del valle con Arnaldo es su carácter indómito: hay que adentrarse entre
cerros y quebradas para encontrar los viñedos. Incluso los bosques de eucaliptus y pinos los tapan, y en sus pies las
parras siguen tratando de sobrevivir. Hoy las vides están recuperando su terreno, mientras viñateros trabajan en
restablecer los viñedos abandonados. En el dibujo hay un par de pinos, molestos por el protagonismo de las parras
jajajaj. El toque cubano de esta etiqueta viene del nombre, tomado de una canción de un primo trovador de Arnaldo que
habla de encontrar el amor entre el verde del bosque, eso nos inspiró.
Parcela de Moscatel de Alejandría en recuperación. Bajos rendimientos. Viñedo ubicado en las faldas de la cordillera
costera de Nahuelbuta, Bío Bío.
Buscame Adentro

Buscame Adentro

100% País, Valle del Bio Bio
13% alcohol Por Vol.
Viñas bicentenarias

Notas de Cata:
Pimienta negra y frutos rojos (fresa), toques florales.
Maridaje:
Comida picante, charcutería, ensaladas, guisos de verdura y carne, comida mediterránea.
Representa las viñas escondidas y ocultas del valle del Bío Bío. Este telar es, de hecho, la ilustración que hizo nuestra
diseñadora Ignacia (@itataignacia) a partir de un telar real que me regaló mi mamá, inspirado en lo que le contábamos
sobre las viñas del Bío Bío. Lo que nos maravilló del valle con Arnaldo es su carácter indómito: hay que adentrarse entre
cerros y quebradas para encontrar los viñedos. Incluso los bosques de eucaliptus y pinos los tapan, y en sus pies las
parras siguen tratando de sobrevivir. Hoy las vides están recuperando su terreno, mientras viñateros trabajan en
restablecer los viñedos abandonados. En el dibujo hay un par de pinos, molestos por el protagonismo de las parras
jajajaj. El toque cubano de esta etiqueta viene del nombre, tomado de una canción de un primo trovador de Arnaldo que
habla de encontrar el amor entre el verde del bosque, eso nos inspiró.
Parcela de País en recuperación. Estuvo abandonada 25 años. Bajos rendimientos. Viñedo ubicado en las faldas de la
cordillera costera de Nahuelbuta, Bío Bío.


100% Cinsault
Coelemu, Valle de Itata
13% alcohol por Vol
Viñas centenarias
Notas de Cata:
Frutal, con notas de pera y guayaba. Burbujas suaves (de ahí el nombre "aguja").
Maridaje:
Charcutería, quesos, comida mediterránea, mariscos, fritos, postres.
Este rosado espumoso es el resultado de un esfuerzo colaborativo entre Paula y la enóloga Patricia Gaete. Inspiradas en las cualidades únicas del Cinsault de Itata, imaginaron un vino fácil de beber —elaborado con burbujas delicadas y un paladar suave y refrescante. Nombrado para captar su carácter distintivo, este vino se ofrece en un formato práctico de 330 ml, perfecto para ocasiones en que no es necesaria una botella completa.
Parcela situada al pie de una loma en Coelemu, cerca del mar (20 km). Mismo bloque que Parra Libre. Trabajo colaborativo con nuestra amiga enóloga Patricia Gaete.
Aguja

